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viernes, 19 de septiembre de 2008

Josep Manel


El Josep Manel era un chico de diecinueve años, que justo empezaba a vivir. Ex alumno de la Escola Enxaneta y vecino. El miércoles pasó a ser un número más en las estadísticas de fallecidos en accidente de trafico. Las circunstancias del suceso ahora son lo de menos. Hoy sus amigos y compañeros de escuela le daban el último adiós. Sus caras llorosas, sus camisas negras, su desconsuelo, impresionaban.
Uno más de los tristes momentos que día a día nos depara la carretera.
Si bien parece, según se desprende de los informes de la DGT, que la tendencia es a la baja, no es menos cierto que la sangría sigue siendo importante.
En el verano de 2008, julio y agosto, se registraron 391 accidentes mortales en carretera (73menos que en 2007) y 450 muertos, 89 menos que en el verano de 2007.
Desde primeros de año hasta el 31 de agosto de 2008 se registraron 1.502 víctimas mortales en carretera, cifra que significa un descenso del 18% respecto del año anterior, esto es 335 muertos menos que en 2007.
Ante estas cifras uno se pregunta si las campañas de sensibilización cumplen su objetivo entre los jóvenes. Si hacemos caso de las estadísticas parece que si, que entre ellos parece estar funcionando, aunque aun es insuficiente:
Todos los grupos de edad han descendido en el pasado verano respecto del anterior, excepto los de 45 a 54 años, que es el grupo de edad que respecto de 2003 menos ha descendido.
Los más jóvenes, presentan un continuado descenso en los veranos del periodo 2003-2008.
En cuanto a los factores concurrentes en la siniestralidad, parece que la distracción es la causa mas generalizada:
En el 19% de los accidentes mortales de verano (75 accidentes), la velocidad era uno de los factores concurrentes, en el 24% de los casos (95 accidentes) la infracción a norma de circulación, y en el 46% de los casos se apreció como factor la distracción (180 accidentes).


miércoles, 10 de septiembre de 2008

Fins sempre estimada Leisy

Adeu Leisy, quisiera dedicarte unas bellas palabras de despedida, pero este ignorante no sabe jugar con el idioma, solo sabe hablar con el corazón y hoy el corazón está demasiado entristecido.
Siempre nos quedará el recuerdo de una fiel amiga, cariñosa hasta limites extremos, fiel, obediente, juguetona, hasta que la maldita enfermedad te atacó. Cuando pienso que te traje a casa a regañadientes... al final me adoptaste tu a mi, esas fiestas al llegar a casa... las tardes de invierno en que me rugías para que te dejase subir al sofá y acostarte sobre mi pecho, maldita sea, te acabas de ir y ya te añoro, como te añoro...
Leisy, se que me agradeces el haber estado a tu lado hasta quedarte dormida, luego ya no he resistido más y he pedido poder marchar a casa para hacerte esta despedida. Dicen que tu residencia definitiva se llama el Ultimo Hogar, estoy seguro que allí estarás bien, que me agradeces el no haber dejado alargar tu sufrimiento.
Se de sobras, añorada amiga, que no todo el mundo entenderá que para mi sea un dia triste, al fin y al cavo yo era de esos, pero cuando se convive con un ser como tu, por más de doce años, acabas entendiendo muchas cosas.
Parece que has elegido un día curioso para marchar 10- 09- 08 (cuenta atrás), como he leído en algún sitio. También parece que, para algunos, hoy podría haber sido el principio del fin, para ti a sido el final.
Estoy seguro que si hay un paraíso para perros, como esos que los humanos nos inventamos para para disminuir el temor que nos depara la muerte, tu estarás en el, porque fuiste una excelente perra.

Leisy- 1994?-2008 Sempre estaràs present als nostres cors

martes, 9 de septiembre de 2008

Un proyecto ilusionante.



No se si a estas alturas, aquellos que por aquí os pasáis, aun no conocéis este proyecto, lanzado por Logio y Sarinha y rápidamente adoptado por otros muchos, entre los cuales me incluyo. Si así fuese deciros que este es un proyecto colectivo, abierto a todo aquel a quien le apetezca participar de una propuesta variopinta y multidisciplinaria, en la que lo único que se pide es respeto a las opiniones de todos y ganas de hacer amigos.
A la derecha de este escrito, bajo el titulo algunas de mis lecturas obligadas, encontrareis a la mayoría de los que allí participan. La última incorporación, a mis lecturas, son las propuestas de Max, (Aqui Estuve Ayer y Los Viages de Max Birras). Aunque había pasado alguna vez por el primero, el segundo lo estoy empezando a conocer ahora, pero el hecho de estar entre los colaboradores del nuevo proyecto le da la categoría de lectura obligada para este bloger. De eso trata esto de expandir la mente hacia propuestas diferentes.

domingo, 7 de septiembre de 2008

La invitación (parte I)

El portalón de la casona estaba abierto, entró despacio, el corazón había comenzado a palpitarle a mil por hora. El estrecho sendero que se habría, una vez superada la amplia portalada de arco, estaba bordeado de setos bien recortados, alineados a uno y otro lado del camino. En el aparcamiento, al costado derecho de la casa, había ya estacionados media docena de coches de distintos modelos, casi todos ellos novedosas versiones de las marcas más habituales. Su viejo y maltrecho chamade encajaría bastante mal entre aquellos relucientes automóviles. Cuando estaba a punto de aparcar al lado de un deportivo de ultima generación, surgió, no supo de donde, un hombretón, que le indicó cual era su lugar en la hilera de coches. Seguidamente se ofreció para recoger su equipaje, una pequeña bolsa de viaje con las tres camisas nuevas que sus hijas le compraron en el ultimo momento, cuando ya tenia el equipaje hecho con sus camisas más estimadas, pero que ellas consideraron inapropiadas para el evento, menos mal que de los pantalones y el resto de sus prendas escogidas no tuvieron objeciones que poner. Completaban su exigua valija un traje nuevo, esta era una de las recomendaciones- imposiciones que la invitación llevaba aparejada, la otra iba embutida en su funda, que había recuperado del rincón del armario de los olvidos: su antigua y descuidada guitarra, con la que hacia una eternidad hubiese hecho sus pinitos artísticos. Al recuperarla tubo que sustituir todas sus cuerdas, pues unas no eran y las otras amenazaban romperse a la primera pulsación. El mayordomo, o lo que fuese que representara aquel amable, pero hierático personaje, que lo había recibido, lo condujo a su habitación, a la vez que lo fue instruyendo sobre el protocolo que regiría hasta la hora de la cena, momento en el cual conocería, o más bien reconocería, al resto de los invitados. Las instrucciones eran simples: hasta la hora indicada para la cena nadie debería abandonar su habitación, si algo necesitaba no tenia más que llamarle y el acudiría encantado a cumplimentar cualquier necesidad. En el porche de la casa solo había, sentado en un sillón de mimbre, un hombre de edad, distraído en la resolución de un solitario de cartas. Tan solo levanto un instante la mirada del tapete y en aquella mirada hubo un instante, como un rayo, de algo familiar que no supo descifrar. Quiso preguntar a su anfitrión por el vejete, pero entonces recordó la entrevista con el responsable de la "agencia recuperadora de personas", como se definía aquella sórdida oficina de la Rambla Antigua, atestada de macilentas carpetas en un caos de estanterías y papel. -Nada de preguntas yo solo soy un intermediario entre ustedes y quien me contrató para localizarles y transmitirles la invitación y sobre todo, una vez acepten participar en el encuentro, la regla es: nada de preguntas al personal de la casa, ellos nada saben ni de ustedes ni de su anfitrión. Así pues, pronto desecho la pregunta y se olvido del anciano.
La casa, de construcción típica de la zona; amplias solanas de madera trabajada, encaradas al sur, que descansan sobre robustos cortafuegos que conforman el soportal de la entrada, sólidos muros de piedra y amplios aleros en los tejados de rojas tejas, con la inclinación lógica de los lugares de abundantes lluvias. Una vez en el interior se intuía la enorme cocinona, donde antaño se desarrollaba toda la vida social de la casa al amor de la lumbre. Una escalerona de vieja pero cuidada madera llevaba al piso superior, donde fue alojado en una amplia habitación equipada a la antigua usanza de la zona: alta cama, arcón de madera labrada, palangana de porcelana sobre un mueble de madera con encimera de mármol y una jarra de cobre para el agua, que era tan solo decoración, pues a la derecha de la puerta de entrada había un pequeño pero completo baño. Sobre la mesita de noche un teléfono y una conexión a Internet parecían entrados con calzador en aquel lugar. Las contraventanas del gran ventanal estaban trancadas con un candado, -para evitar furtivas miradas al exterior y ver quien llega- le indico su cicerone al ver su mirada inquisitiva. -A partir de mañana retiraré el candado y podrá disfrutar de las magnificas vistas.-
Cuando se quedo solo comprobó que tenia cuatro horas hasta que se desvelase el misterio. Todas sus especulaciones serian desmentidas o confirmadas. Lo único que el "buscador de personas" le había revelado era que su anfitrión y sus compañeros, del largo puente de la constitución, fecha elegida para el encuentro, estaban relacionados con su época de estudiante en la Escuela de Formación Profesional, Miguel Pandero.
Comprobó que la habitación estaba equipada con un aparato de música en el que tan solo había un CD sin etiqueta. La curiosidad le picó y quiso comprobar que contenía. Al levantar el CD de la mesa apareció una simple nota que decía: Recuerdo perfectamente tus músicas predilectas de entonces, mientras llega el momento del reencuentro, relájate y escucha este "El Tiempo Vuela".
No especules, espera acontecimientos...



Fotografía: Casa rural "Posada Somavilla"