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viernes, 21 de agosto de 2009

De vuelta en casa.


De nuevo la rutina. Han sido diez días de no parar. Comidas familiares con largas sobremesas, excursiones a la tierra de nuestros antepasados, pues tanto Tere como yo tenemos nuestros orígenes divididos entre tierras cántabras y catalanas. En la marinera Comillas y la peculiar Liébana se hunden nuestras raíces. Pero si estas son las tierras de los Bueno y los Royano, en la comarca del Besaya es donde tengo la mayor parte de mis recuerdos de infancia-juventud. Torrelavega, en fiestas patronales estos días, Suances, ¡que cambiado está! Baste decir que en el lugar de mi primera discoteca, hoy, se encuentran las oficinas de una inmobiliaria y en el cine Alis una cadena de supermercados. La fiebre constructora en la zona, como en casi toda Cantabria, ha dejado mis paisajes, si no transfigurados, si bastante cambiados. Ongayo, un pueblecito de apenas treinta casas cuando yo me fui, ha visto en este tiempo la construcción de numerosas casonas, guardando la estética de la típica construcción cántabra unas, ostentosas y fuera de lugar otras, demasiadas. En fin... son los tiempos.
Pero uno de los recuerdos más gratos que me van a quedar de estas vacaciones; a mi y a mi compañera del alma es, sin lugar a dudas, la visita a una incomparable cueva. No, no se trata de una cueva prehistórica. Es una cueva en la que sus moradores desprenden una humanidad pocas veces captada por este humilde buscador de nortes. La timidez inicial duró lo que tardan los saludos y todo gracias a la naturalidad del tejon y su compañera. Fuimos agasajados como solo se hace con los amigos de toda la vida, buena mesa, buena conversación, ¿quien dijo que en este medio no se hacen amigos de carne y hueso? Mas tarde descubrimos, en realidad ya lo sabíamos, que en esa cueva se guarda un observatorio lleno de simpatía, juventud y buen hacer, un rincon que os animo a visitar, yo hace tiempo que lo hago, a través suyo descubrí el universo que alberga "La cueva del Tasugo". Gracias Jesus, gracias Milagros, gracias Noe, habéis sido la guinda del pastel de unos días de felicidad y emociones que difícilmente, tanto Tere como yo, vamos a olvidar.



La foto pequeña refleja una imagen de la playa de Comillas. Las otras dos, aunque no son de mi propiedad, (supongo que el dueño no se molestará), hablan por si mismas. Por cierto, la chaqueta que luzco en la foto me la prestó el tejón, hacia fresquito en la cueva. Como añoro ese fresquito en este momento...

14 comentarios:

Logio dijo...

Bienvenidos, me alegro de leerte.
Parecía acogedor el rinconcito.

El tejon dijo...

Gracias Fermín, me has tocado la fibra, no os mereciais menos.
Un abrazo y un beso muy fuertes para ti y para Tere, mios y de Milagros. Ya habrá ocasion de repetir tan gratificante encuentro, estoy seguro.

Dean dijo...

Que bueno que estés de vuelta y me alegra mucho que hayan sido unos días reparadores y de sano disfrute.
Un saludo.

Anjanuca dijo...

¡Hola paisanuco, bienvenido! Una semanita me queda a mí para ponerme la chaquetuca. ¡Qué ganas tengo!.

Bonita la cueva del Tejón, momentos inolvidables ¿verdad?

Besucos.

fermin dijo...

Acogedor es un calificativo que se queda corto, Logio.
Reparadores no se, Dean, pero de disfrute...
Paisanuca, inolvidables momentos, si. Por cierto que estuviste en nuestro recuerdo.
Tejon, gracias, gracias, gracias...

Cèlia dijo...

Ben tornat i acaba de gaudir el poquet que ens queda... aix! Però m'alegro molt la intensitat d'aquestes vivències, d'aquests records i descobriments, d'amistats, de família...

Amio Cajander dijo...

Bienvenido

Max Birrax dijo...

Bienvenido.

Morgana dijo...

Bienvenido, me alegro de que hayas tenido unas vacaciones tan agradables. Un abrazo

Campurriana dijo...

Me alegro de verte tan bien, Fermín. También de ver a Noe. No sabía que os conocíais...
Feliz regreso.

Jaume Pros dijo...

M'alegro molt que hagi anat bé el viatge i la tornada. Passen de presa aquests moments, però mira que en són, de necessaris!

Noe dijo...

Un placer enorme Fermin!

Ha sido todo un gusto conocer tanto a Tere como a ti, así como a tu hermana y marido. La buena gente siempre tendrá abierta la puerta de esta casa, y vosotros lo sois sin lugar a dudas.

Un beso enorme, y os pesperamos el año que viene!!

Douce dijo...

Nos alegramos de que hayas pasado unos días repletos de sorpresas y de reencuentros en estos lugares de tu juventud o tu infancia.

Un abrazo y guauss de Douce

senovilla dijo...

Blogger el otro día no me dejó comentar, pero hoy lo hago a gusto para darte la bienvenida de nuevo al ruedo blogosférico.

Un abrazo.

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