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sábado, 1 de noviembre de 2008

Ciudadana Sofia


Ciudadana Sofia:
Ya se que, a estas alturas del debate, está prácticamente todo dicho, yo tan solo quería significarte que; para mi, tus palabras, tienen el mismo valor que las de cualquier otra u otro ciudadana/o. Entiendo, que cada cual, es muy libre de expresar sus opiniones como mejor le plazca y pensar sobre esto y aquello conforme a su conciencia, independientemente del cargo público que ocupen y de su grado de representatividad. En cierta manera te agradezco la sinceridad a la hora de responder a la periodista. La institución a la que tu representas no acostumbra a ser muy sincera en sus manifestaciones y eso, a mi, nunca me ha gustado demasiado, creo que cobrando, como cobráis, del erario público, el resto de ciudadanos tenemos el derecho a saber que opináis de esto o de aquello, más que nada porque así somos más libres para decidir que tipo de instituciones son las que preferimos para que nos representen. Soy consciente que el pueblo español eligió la monarquía parlamentaria como forma de organización política y lo acato y respeto, aunque me declaro republicano convencido y nunca dejaré de pensar que esa, la república, seria una forma más... democrática de representación. Si, ya se que un presidente de la república también podría mantener opiniones muy diferentes a las mías, e incluso representarme peor, pero al menos cada cuatro años se me ofrecería la posibilidad de escoger a otros con opiniones diferentes.
No, yo no me he escandalizado con tus opiniones, ni me ha sorprendido en exceso tu forma de ver las cosas, pero, desde el más profundo respeto a la ciudadana Sofia, mi discrepancia es rotunda con tu manera de entender la vida. Me ha resultado curioso que, justo ahora que estamos inmersos en el año Darwin, te posiciones tan abiertamente en el debate suscitado últimamente entorno al "creacionismo" enfrente de la "evolución", a no ser que al haber conocido sesgadamente tu apreciación sobre el estudio de la religión en las escuelas, te halla interpretado mal. Tampoco estoy de acuerdo sobre tu posicionamiento sobre el matrimonio, ni la mayoría de españoles lo deben estar, puesto que aquí las leyes, emanadas de la soberanía popular a través del parlamento, así lo dictaminan. Tan solo señalo estas dos como muestra, aunque podríamos seguir desgranando algunas más de las que se han hecho públicas hasta ahora. Para mi que no habrías de pedir perdón por nada de lo expresado, si acaso lo habrías de hacer por haberlo tenido callado hasta ahora.
Aunque se que tu nunca leerás estas letras que en mi bitácora te dedico, te agradezco que, en cierta manera, te hallas desnudado, haciendo de paso un semi desnudo de la monarquía a la que representas. Me he sentido un poco más libre gracias a tus palabras.
Sin acritud y con el máximo respeto para quienes opinan diferente a mi, déjame despedir este escrito, emulando a una admirada bloger a quien sigo, con un rotundo:

Salud y República.

4 comentarios:

Cèlia dijo...

I què en diria la nostra culta reina del divorci?

Eulogio dijo...

:o)

Mª Gemma dijo...

Que gran escrito... Fermín... tu si que lo has dicho alto y claro... de ciudadano a ciudadana...

Un abrazo

Salud y Republica

senovilla dijo...

Viva la libertad y el respeto.

Saludos Cordiales y estupendo post.

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